La Iglesia Católica hace caja con la Renta
Los medios de comunicación ayer deleitaron los oídos católicos informando del incremento de personas que han marcado la famosa casilla en la declaración de la renta del pasado año. Según nos informa La Razón, han sido 237.000 declaraciones más y un total de 252,6 millones de euros que percibe la Iglesia Católica por esta vía.
Cuando uno es socio de una ONG le envían una revista o algo similar donde le convencen de las maravillas que hacen con su dinero, en el caso de la Iglesia, me temo que, al no ser socia de este distinguido club, no dispongo de esa información.
Mientras tanto, constantemente oímos noticias como la que publicó el Diario de Burgos, sobre como 150 iglesias de entre el siglo XII y XV están en ruinas, ésto solo en la provincia de Burgos. Algunas de las que se están rehabilitando, lo están siendo por Ayuntamientos, con los ingresos que obtienen de los aerogeneradores y los cotos de caza.
En la memoria de 2008 de Cáritas (es la última publicada en su web) aparece que los fondos obtenidos en ese período son, públicos en un 38,29 % de los cuales un 5,1 % proviene del IRPF y un 61,71 % privados, la mayoría instituciones, bancos, donativos y demás. De los fondos privados, un 0,2 % proviene del fondo interdiocesano y un 0,8 % de organismos diocesanos. En euros, aportan tan solo 1.973.927,08 de los 216.916.013,54 totales del los fondos de financiación de Cáritas.
Además, algunos sacerdotes tienen recursos de lo más lucrativos. El País publica hoy que El Obispado de Lugo y 83 sacerdotes explotan un estacionamiento público. Resumiendo, tenían un solar, lo vendieron y con el dinerito se han montado una sociedad limitada que gestiona el parking, entregarán 100.000 euros anuales más un 20 % de los beneficios al Obispado (que no está mal para mantener un Obispado) y un 5% a Cáritas (con eso calculo que pueden dar de comer a 1 o 1,5 pobres). El resto de los ingresos... al bolsillo. En este punto, hay que tener también en cuenta, que la Iglesia Católica está exenta del IBI y del impuesto sobre construcciones y obras que se paga al Ayuntamiento.
Así que, a fin de cuentas, no le va tan mal, ya quisieran muchas empresas privadas sufrir la crisis como la Iglesia Católica española.
Cita
Un concierto de rock en español hace más por el castellano que el Instituto Cervantes— Carmen Calvo Poyato
Ana Morgade llama a la SGAE
En la entrevista que hizo Berto en el programa de Buenafuente a David Bravo se hablaba de una llamada que había hecho el 21 de Enero Ana Morgade haciéndose pasar por peluquera para preguntar por la cuota a pagar por encender una radio dentro de una peluquería.
Aquí os dejo el video. Que aproveche.
Caros ministerios
El gobierno rebaja el presupuesto para el 2010 del ministerio de cultura un 6,03%, con respecto al año 2009, quedándose éste en 867,2 millones de euros.
En ese mismo documento, en la página 4, se puede ver que el presupuesto se desglosa en dos partes: una dedicada a gasto y la otra dedicada al mantenimiento del propio ministerio de cultura. Ahora, abran bien los ojos y agárrense a la silla. La parte del pastel dedicada al mantenimiento del ministerio se lleva el 36% del dinero, en total 308,6 millones de euros. No tengo palabras para describir lo atracado que me siento ahora mismo. Es evidente que es una enorme y grotesca máquina de gastar dinero. Habría que tirar a la basura el lento, pesado y extremadamente caro de mantener camión que tenemos y comprar un coche rápido y barato, que consuma poco.
Caras y peligrosas bombillas
Hoy me gustaría hablar de la campaña de reparto de bombillas de bajo consumo que inició el gobierno español en 2009.
Como podéis suponer no estoy de acuerdo con este reparto de bombillas. Mis razones son las siguientes:
- Desmesurado coste de la medida.
- Erróneo método de distribución.
- Falacias en los motivos ecológicos.
- Falacias en los motivos económicos.
Y a continuación explico cada uno de los motivos:
Desmesurado coste de la medida.
En principio la iniciativa pretendía distribuir 42 millones de bombillas, para lo cual se presupuestaron 137 millones de euros, que para que nos hagamos una idea es casi el 16 % del presupuesto del ministerio de Cultura para el 2010, cifrado en 867,2 millones de euros. Desde mi punto de vista es una cantidad de dinero totalmente desmesurada para el beneficio marginal que obtenemos los ciudadanos.
Erróneo método de distribución.
Las bombillas se han distribuido a través de las oficinas de correos. A algunos afortunados les ha llegado un vale en la factura de la luz para que vayan a recoger la bombilla. Eso supone que se han tenido que distribuir 42 millones de bombillas de forma independiente a cada una de las oficinas de correos existentes en España, además de la impresión del vale para su envío con la factura de la luz. Pero si esto no fuera suficiente todos conocemos a alguien al que aún no le ha llegado el vale, aunque la distribución ya debería estar terminada.
Falacias en los motivos ecológicos.
El motivo que argumenta el gobierno para este reparto indiscriminado de bombillas de bajo consumo es el ahorro energético. Es cierto que estas bombillas son energéticamente más eficientes, por lo que también es cierto que consumen menos energía para la misma intensidad lumínica que las bombillas de incandescencia. Lo que no todo el mundo sabe es que para la fabricación de estas bombillas se utiliza mercurio, un elemento altamente contaminante, y que haría necesario tratar las bombillas gastadas de forma especial y no se deberían tirar a la basura, además del peligro que encierra su rotura dentro de casa. ¿Le ha avisado a usted el gobierno? Me extrañaría, porque a mi no.
Por otro lado la distribución de estas bombillas es un proceso altamente contaminante.
Y para finalizar, las bombillas que menos consumen son las que no se encienden. Todos hemos visto edificios completamente iluminados por la noche sin necesidad alguna, y me viene a la mente ahora por ejemplo el edificio de Vodafone, en Madrid. Un edificio de oficinas que se mantiene iluminado toda la noche aún sin haber nadie en su interior. Y como este muchos más.
Falacias en los motivos económicos.
También nos dice el gobierno que vamos a ahorrar dinero con estas nuevas bombillas, ya que al consumir menos, pagaremos menos en el recibo de la luz. Esto casi me da vergüenza comentarlo debido al indignante aumento en el recibo de la luz que hemos sufrido.
David Bravo en Buenafuente
El pasado día 11 Berto entrevistó a David Bravo en el programa de televisión de Buenafuente.
Aquí os dejo el video de la entrevista dividido en dos:
Desde aquí agradezco a David todo lo que ha hecho y está haciendo por defender nuestros derechos frente a los ataques medíaticos de la SGAE.
Un abrazo virtual.
Cita
Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie.— Carmen Calvo Poyato
Coches oficiales
Hoy quiero hablar de coches oficiales.
Tenemos el mismo número de coches oficiales que Estados Unidos, un país que nos sextuplica en población. En total son 30.000 el número de coches oficiales destinados a que nuestros políticos se muevan de acá para allá cómoda y rápidamente. Esta ingente cantidad de vehículos se la reparten entre el gobierno central, los autonómicos y gobiernos locales.
Si la cantidad de vehículos de por sí ya es ridícula, lo es más aún el coste de algunos de ellos. Hay que tener en cuenta que en su inmensa mayoría se usan en régimen de renting. Vamos a ver algunos ejemplos.
- Alberto Ruiz Gallardón, insigne alcalde de Madrid tiene un Audi A8 por el que hemos pagado 591.624€ por cinco años.
- Emilio Perez Touriño, expresidente gallego compró un A8 por el que todos pagamos 480.000€.
- Miguel Sanz, presidente del gobierno navarro compró un A8 por el que todos desembolsamos 360.000€.
- Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, se mueve por las calles en un Audi A8 valorado en 267.336€.
- La alcaldía de Getafe, una ciudad de 159.000 habitantes, tiene otro A8 por el que han pagado 40.000€ tras un periodo de alquiler tri anual por 80.000€.
Podemos comparar el coste de cada uno de estos ejemplos con el coste del coche oficial de Obama, presidente de la primera potencia mundial. Resulta que el coche de Obama costó 300.000€, con lo que estas cifras pasan de ser escandalosas a inadmisibles.
Pero es que no acaba aquí el escarnio. Al coste de adquisición de esta flota de joyas rodantes hay que sumar el coste de mantenimiento, en el que se incluyen gastos de gasolina y reparaciones. Para hacernos una idea aproximada de este coste podemos compararlo con el parque móvil del estado, compuesto por 1098 vehículos. En 2008, esos poco más de 1000 coches nos costaron más de 3 millones de euros entre gasolina y gastos de taller.
En definitiva, la ingente cantidad de coches oficiales nos indica claramente que hay demasiada gente chupando del bote, demasiada gente viviendo a costa de nuestro trabajo sin dar nada a cambio, y el increíble coste de alguno de ellos no es más que un síntoma del grado de corrupción que se ha alcanzado en la sociedad política de este país, con políticos totalmente endiosados sin ninguna conexión con la realidad.

